Palabras del Presidente de la República,
Dr. Abel Pacheco de la Espriella.
Entrega del Galardón Bandera Azul Ecológica
a cuarenta y nueve comunidades costarricenses
HONRAR HONRA
Señoras y señores Ministros de Estado;
Señor Presidente Ejecutivo de Acueductos y Alcantarillados;
Señor Presidente del Programa Bandera Azul Ecológica;
Estimados amigos y amigas representantes de las comunidades ganadoras del Galardón Bandera Azul Ecológica;
Amigos y amigas:
Muchas gracias por aceptar nuestra invitación y visitarnos en esta Casa que es la Casa de todos los costarricenses.
Me siento especialmente honrado al servir de anfitrión de esta actividad, mediante la cual, el Comité de Bandera Azul Ecológica y las autoridades públicas entregarán el reconocimiento a 49 comunidades costarricenses merecedoras de este premio.
Es, igualmente, ilustrativo que la primera actividad formal de carácter público que realizamos este año, sea, precisamente, dedicada a un tema que tiene que ver con la protección de la naturaleza.
Esta es la reafirmación del compromiso que asumí el ocho de mayo pasado al declararle la paz a la naturaleza y comprometer la acción de mi gobierno a defender el patrimonio natural que es la mayor riqueza que tenemos.
Con la entrega del Galardón de Bandera Azul Ecológica que hoy realizamos, se cumplen siete años de esfuerzos, logros y realización de aspiraciones.
Quiero expresar mi reconocimiento sincero al Comité organizador de este Programa por la constancia, el compromiso efectivo y la eficiencia con que, desde hace años, realiza esta actividad y mantiene vivo este empeño.
El trabajo de ese Comité es un ejemplo de cómo, empleados públicos y ciudadanos privados, con pocos recursos pero con mucha mística e incomparable afán, han logrado convertir una idea en un acción concreta, beneficiosa e importante.
Así es como se deben hacer las cosas en nuestro país para lograr alcanzar el desarrollo.
Igual reconocimiento merecen los líderes y las líderes de las comunidades galardonadas que, a veces sin recursos, han logrado convertir a sus pueblos en ejemplos para el mundo en lo que tiene que ver con el cuidado de la naturaleza, del recurso hídrico y de nuestras bellezas naturales.
Especial significado tiene que este Galardón se entregue, en la inmensa mayoría de los casos, a pueblos de gente campesina, de gente humilde, de comunidades costeras de pequeños pescadores y microempresarios del turismo.
Estos hombres y mujeres hacen de su sencillez y humildad el pedestal de su grandeza.
Regocija, igualmente, que entre los promotores y receptores de este Galardón se encuentren representantes de importantes empresas.
Su participación ilustra como pueden ayudarnos los empresarios a tener un país mejor, próspero y exitoso.
Señoras y señores: quiero anunciar oficialmente que este Gobierno reafirma su voluntad de lucha para detener la destrucción de nuestro patrimonio natural.
El 2002 fue el año en que levantamos la bandera de defensa de nuestras riquezas naturales.
En el 2003 no vamos a bajar la guardia.
Todo lo contrario: vamos a intensificar el tono de nuestra declaración de paz con la naturaleza.
Como acciones concretas que ilustran esa determinación quiero informarles que estamos convocando a la Asamblea Legislativa el proyecto de reforma constitucional para crear el Capítulo de las Garantías Ambientales.
No vamos a aflojar con este tema.
También, estamos convocando el proyecto de Ley para la protección del recurso hídrico.
El agua es el eje de nuestra política ambiental y será una de las más grandes riquezas con las que pueda contar nación alguna en el futuro próximo.
Sumado a ello, quiero informarles que hemos tomado la decisión de crear la figura del Contralor Ambiental a efecto de someter la gestión de los entes públicos a una fiscalización rigurosa y exigente en este campo.
Señoras y señores, la declaración de paz con la naturaleza va en serio.
Muchas gracias.