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Si el lugar es de ensueño y el momento es de ensueño, el vestido también debería ser de ensueño para tu boda en la playa.

Si el lugar es de ensueño y el momento es de ensueño, el vestido también debería ser de ensueño para tu boda en la playa.

Pero, ¿cómo debería ser? Al fin y al cabo, la playa es un lugar natural donde los elementos pueden jugar en tu contra, como el calor, la arena o el viento.

Lo primero y más importante es que te sintás cómoda. Las bodas en la playa por lo general tienen un aire más informal y divertido, por lo que la comodidad debe ser tu prioridad para disfrutar de ese día tan especial.

En cuanto al estilo de tu vestido, se recomienda que sea sencillo. Si no querés renunciar al clásico vestido largo, es una buena idea que el diseño sea sinuoso, para que la brisa del mar juegue con él o deje una marca en la arena conforme caminás, en especial hacia el altar.

En el ámbito de los vestidos largos, también el estilo silueta de sirena, los cortes de línea recta o imperio funcionan excelente.

Por el contrario, el corte princesa no se recomienda para esta ocasión. La playa es un escenario sencillo y sobrio, por lo que si estás llena de encajes, vuelos y tules, no solo será poco práctico, sino que chocará con el ambiente natural que te rodea.

Si tu idea romántica del vestido no está casada con el largo, los modelos cortos suelen ser una excelente alternativa para lidiar con un clima cálido. Asimismo, te permite más libertad de movimientos. Podrías optar también por algún modelo convertible, que te permita desfilar hacia el altar con un traje largo, pero convertirlo en corto para que estés completamente a tus anchas en el momento de la fiesta.

En cuanto al color, el clásico blanco es el ideal, una vez más por su sencillez y porque aumenta el efecto etéreo y luminoso que da la playa. Esto se resalta más si lográs tener el bronceado perfecto para ese día. También el champagne o el beige funcionan perfecto al combinar con la arena.

En caso de que querás romper esquemas tradicionales, otras opciones menos comunes, pero igual de válidas, son los tonos pastel, como azul o rosa.

Los zapatos, por su parte, deben ser cómodos. Los tacones y los zapatos cerrados deberían quedar excluidos de inmediato, en especial si estás planeando que la ceremonia se realice directamente sobre la arena. La mejor opción en este caso son las sandalias planas o incluso ir descalza, con algunas joyas sencillas en tus pies como único adorno.

Por último, pero no por ello menos importante, los accesorios son necesarios para complementar cualquier look, mucho más si estamos hablando de un día tan importante como el de tu boda. Procura que todos sean muy simples y sobrios; una boda en la playa es un ejemplo clásico de aquel viejo dicho que asegura que “menos es más”.

Principalmente, concentrate en tu cabello como fuente de inspiración. Los adornos con flores o estilo navy son muy convenientes para peinarte de forma elegante. Tratá de que tu cabello no quede suelto, porque con la arena y la brisa correrías el riesgo de tener que desenredarlo constantemente, tanto como en la ceremonia como durante la fiesta. En caso de querrás usar velo, procura que sea corto, para que no entorpezca tus movimientos.

¡Y listo! Lo importante es que recordés que sea tu personalidad la que brille en ese día, esa misma que logro que pudieras atraer hacia vos al hombre de tus sueños.